Familiares denuncian negligencia médica en el polémico centro de detención.
Luis Manuel Rivas Velásquez, creador de contenido venezolano conocido en redes sociales como “Luis Frío”, falleció el 5 de agosto en el centro de detención para migrantes Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades, Florida. La noticia fue confirmada el 6 de agosto por su pareja, Roxana Navas, quien acusó al gobierno de Estados Unidos de negligencia médica y tratos inhumanos.
“Luis tenía fiebre, llagas y dolor en el pecho. Suplicó por atención médica y lo ignoraron. Lo dejaron morir ahí, como un perro”, declaró Navas a medios locales. También afirmó que Rivas Velásquez había firmado voluntariamente su deportación para regresar a Venezuela, pero permanecía bajo custodia sin recibir alimentación adecuada ni atención médica.
Alligator Alcatraz, inaugurado en julio de 2025 por el presidente Donald Trump, ha sido señalado como símbolo de la nueva política migratoria del gobierno republicano. La instalación, levantada en solo ocho días sobre una antigua pista aérea, opera como una megacárcel de carpas con capacidad para más de 3.000 detenidos. En su interior, según reportes, prevalecen el hacinamiento, el calor extremo, la escasez de agua potable, la falta de acceso a duchas y una grave deficiencia en atención médica.
Legisladores denuncian condiciones inhumanas
Una delegación del Congreso estadounidense, encabezada por la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz y el congresista Maxwell Alejandro Frost, visitó recientemente Alligator Alcatraz y expresó su preocupación por las condiciones en las que viven los migrantes.
“Básicamente están hacinados en jaulas, pared con pared de personas, 32 detenidos por jaula”, afirmó Wasserman Schultz en declaraciones recogidas por CNN. Frost añadió: “Los detenidos están entre heces, con inodoros que no funcionan y sin acceso médico. Es algo de lo que todos deberían sentirse profundamente avergonzados”.
Los legisladores denunciaron que no se les permitió inspeccionar las áreas habitadas por migrantes ni las instalaciones médicas. Solo pudieron observar celdas vacías y, en la cocina, evidenciaron una marcada diferencia entre la alimentación de los empleados del gobierno y la que reciben los detenidos.
De la fama digital a la tragedia migratoria
Luis Frío era conocido en Venezuela por su participación como animador en eventos automovilísticos y por su presencia activa en redes sociales, donde acumulaba miles de seguidores. Entró a Estados Unidos bajo la figura de parole humanitario. Vivió en Pittsburgh, Pensilvania, donde uno de sus clientes relató a Te Lo Cuento News que trabajaba en mecánica automotriz y como repartidor.
Se marchó a Miami por una oportunidad laboral y apareecía como vendedor de automóviles en sus últimas publicaciones de Instagram. Fue detenido el 17 de julio por presunta violencia doméstica y robo, según la Policía del condado de Miami-Dade.
Desde su detención, según su familia, su situación se deterioró rápidamente. Pese a haber solicitado su deportación, permaneció retenido en Alligator Alcatraz bajo condiciones denunciadas como crueles e inhumanas.
Sus familiares están solicitando apoyo para repatriar el cuerpo a Venezuela. Hasta ahora, ni las autoridades migratorias ni el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) han emitido comentarios oficiales sobre su fallecimiento.
Alligator Alcatraz: ícono del nuevo gobierno
La megacárcel de migrantes fue presentada por el presidente Trump y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, como una solución “segura y efectiva” para controlar la inmigración irregular. Sin embargo, medios como The New York Times, CNN y The Guardian han documentado las duras condiciones dentro del centro, donde más de 900 personas ya están recluidas.
El 1° de julio, Trump recorrió el lugar acompañado de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y prometió replicar este modelo “en muchos estados”. En ese contexto, organizaciones defensoras de derechos humanos han encendido las alarmas por lo que consideran una política de “criminalización sistemática del migrante”.
Deportaciones y retorno forzado de venezolanos
El fallecimiento de Rivas Velásquez ocurre en un momento especialmente delicado para la comunidad migrante venezolana. En marzo de 2025, la administración Trump deportó a más de 230 venezolanos hacia El Salvador, acusándolos de vínculos con el grupo criminal “Tren de Aragua” sin pruebas concretas.
Muchos de ellos fueron recluidos en el Cecot, la megacárcel salvadoreña señalada por tortura y condiciones infrahumanas, hasta ser liberados y repatriados a Venezuela el 18 de julio, como parte de un acuerdo tripartito entre EE.UU., El Salvador y el gobierno de Nicolás Maduro.
Desde principios de 2025, más de 9.800 venezolanos han retornado a su país en 54 vuelos organizados bajo el programa “Vuelta a la Patria”, impulsado por Caracas como una estrategia para facilitar retornos voluntarios ante el endurecimiento de las políticas migratorias en el hemisferio.
Con información de Te Lo Cuento